domingo, 23 de octubre de 2016

Otro poema nuevito para ustedes

Golondrina

Ayer salí de mi casa, yo creí que por buscarte,
mas pronto confundí mi rumbo
y me vi en una cantina
donde sonaba una canción
que me repetía tu nombre.

Hoy te buscaba otra vez, y sin salir de mi casa;
ahí sí que te hallé
metida en mis pensamientos
pero un recelo me inquietó:
¿eras tú, o era el dibujo que de ti me fui trazando
porque es más fácil mentirse cuando nos falta valor?

Luego tomé una guitarra que nunca he sabido tocar:
intenté pulsar un tono, un acorde
que no me suene a mentira;
la nota que no se traicione,
la voz honesta de un sol.

Y ahí estás, en la búsqueda infinita,
en el trino de la cuerda
que algo quisiera decirte.

¿Y en el sublime misterio
que anida bajo los puentes?
Sí, ahí te encuentro, eso es lo que ando buscando:

el pájaro imposible
cuyo vuelo nadie alcanza,
nadie puede.



1 comentario:

Laura Jiménez Zepeda dijo...

Mi querido poeta anda usted enamorado.