lunes, 14 de marzo de 2011

Dedicado a mi hermano Ale

Breve navegación en pie quebrado

La palabra deja estelas
en el viento dibujadas,
y quien esta magia sabe,
se desliza
devanando una canción;
porque el alma es un acuario
para ir pausas remando,
pues no hay prisa.

La mirada sigue cauces
de colores cuando pasas
y tu ropa suelta ondea
cual bandera
que se ostenta, vanidosa
porque tu cuerpo presume
tela que sutil transluce
su promesa.

A su paso deja esencias
de canela, frutas, flores,
la mujer, que más que flama
es aroma
pues la vida es incensario
donde se quema el amor
y sólo queda el perfume
de la rosa.

2 comentarios:

El Pobresor Gafapasta dijo...

Agus: qué hermoso poema. La lección final me recuerda cierto poema de Stevenson, aunque no tenga nada que ver en la forma, sólo un poco en el fondo.

Un saludote.

Agustín García dijo...

Gracias, Ricardo. Buscaré el texto de Stevenson, a quien he leído muy poco.