domingo, 30 de enero de 2011

Otra canción de primavera en duro invierno


                                                          Juventud, divino tesoro... (RD)

Llegará imprevista y ahí se ha de posar
mariposa que anticipa de mil yemas estallido
y buscando su miel en secas flores
tendrá palabras en silencio, indicio
de un desastre sobre cuyas ruinas,
sobre cuya herrumbre se alzará la, nuevamente, fe
—para qué, me digo, en estas fechas—
es decir, de nuevo la saturación de aromas dulces
anuales rebrotes al sol temblorosos
—tantos han sido: ya pálidos tonos, lejanísimo aleteo en el recuerdo—
imprevista, sin embargo, llegará.

Así vendrá: súbito brillo, alas de mantequilla
frente al rescoldo de un fulgor antiguo;
no: Ulises no regresa
desganado buscador de Itacas
cien veces cien por hechiceras retenido.

En toda ciudad hay una Helena, seno al aire:
a diez años de Penélopes y agujas,
a veinte años de ningún retorno.


Es Ulises quien espera.
 
A mil años me hallará, la mariposa,
de la esperanza hincada en perdurable amor.

2 comentarios:

El Pobresor Gafapasta dijo...

Agus: Este te quedó mejor que el de Niña :)))

Agustín dijo...

Jajaja! Guardaré silencio al respecto.