domingo, 14 de octubre de 2018

Después de un día lluvioso


Cuando pienso cosas simples
como hierba sin flores,
mata silvestre sin mayor altura,
ramas verdes, nada más,
frescas y comunes, olorosas
a ternura con su verde nuevo,
está bien.

Si de alguna rama surge
por milagro un cáliz,
flor solitaria de absoluto orgullo
rojo intenso o amarillo,
brote de su tallo delicado
con espinas, por contraste avieso,
está muy bien.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Anónima

La cachorra
no cumplió un solo aniversario.
Tan siquiera
medio cumpleaños con pastel o con paseo.

La funesta enfermedad que la venció en el patio
a la intemperie,
no fue causada por un virus:
fue mi culpa,
fue carencia de cuidados, vacunas,
el calor de una palabra.

El motivo de la muerte de esta perra,
niña cánida,
colmilluda y alegre saltacercas,
fue el grito que jamás pude gritarle.

Ella se fue sin el cobijo identitario,
el nombre que debe merecer toda mascota.

Así, cómo podía yo salvarla,
llamarla de regreso
cuando un microscópico sicario,
multiplicado por millones,
disolvió sus intestinos
y la arrastró con risa y todo al tiradero.

Esta perra se reía de sus dueños
cuantas veces burló la cerca y el encierro
y destrozó el falso lecho de un tapete.

También se mofaba de la vida en cautiverio
el día que se fugó del patio y de la vida
donde nadie la nombraba,
pues no le otorgué la dignidad canina
con el bautizo de un apodo
para no marcarme yo con el cariño
que nos quema en el acto de nombrar.

Anónima cachorra, te recuerdo
ahora que escapas
de mi cárcel de perros invisibles;
cachorrita, culpa mía,
desamor, infamia
grabada para siempre en el cemento de mi patio.

Ruñidora del cerco de mi sueño,
nunca más anónima cachorra:
culpa mía me ladras,
culpa, culpa
inolvidable.

domingo, 8 de julio de 2018

Breve relato u ocurrencia

Paseo veraniego

Apenas pasadas las cinco sonó el despertador. Caprichoso: suena cuando quiere y a la hora que quiere. Monté en mi velocípedo y le dí al pedal hasta que atisbé sobre los techos la greña despeinada del niño Sol. Llegó con una sonrisa impertinente de criatura consentida. Cuando tomé la calle en dirección a donde suele asomar el astro, me encandiló con sus primeros rayos deslumbrantes como diciendo: sal de mi calle, es mía, entra en tu casa o te fundo con el pavimento. Apresuré el pedaleo y llegué directo a donde el despertador me espera siempre. Gracias, le dije, por conseguir que me anticipe al sol, que hoy amaneció insufrible.

martes, 15 de mayo de 2018

Comparto este poema inédito. Para ustedes.


Pero esta luna


Tengo algunas quejas,
algunas decepciones
que me harían hablar mal del mundo.

Pero esta luna…

Cierto: no creo en la esperanza.
No creo en el fruto sonrojado
a causa de buen clima y buen amor
coronando una estación de nuestra vida.

Pero tengo la luna.

No habrá un corazón florecido
en el tallo de la primavera humana.
No creo, tampoco, en la sonrisa
que promete iluminar la vastedad
de nuestra casa en ruinas.

Pero la luna de esta noche brilla
entre jirones de nubes como velos
traslúcidos que la enmascaran;
y no hay en todo el infinito
más nubes ni más luna
que esta, como pintura de Remedios Varo
sobre el horizonte azul y negro.

jueves, 19 de abril de 2018

Un cuentito para ustedes...


Cocina de cumpleaños

El padre preparó una gran ensalada con trocitos de zanahoria cocida, corazones de alcachofa, espinacas frescas, tomate picado y no sé qué tantos ingredientes coloridos, de modo que el resultado bien merecía llamarse “poema cromático”, mismo que dispuso con parsimonia de artista al centro de la mesa. La niña observaba desde un rincón, fingiendo que jugaba, con misterioso interés.
El poema de la madre, en cambio, tenía notas aromáticas que inundaron la cocina tras el concierto de crepitaciones y hervores de la estufa; finalmente sirvió el guiso en lindos platos de cristal junto a un canasto de galletas para el postre. Su delantal tenía corazones rojos y estrellitas, figuras que gustaban a la hija.
Era el cumpleaños de la pequeña, quien a su tierna edad fue capaz de agradecer el agasajo tomando con propiedad el tenedor, que le sirvió para acercarse el canasto; luego deslizó el plato del guiso hasta mandarlo al suelo y, para hacer mayor espacio, volcó el platón de la ensalada. En medio de semejante caos y el silencio de los padres, que no encontraban palabras para expresar su desazón, la niña tomó un puñado de galletas y bajó con pericia de la silla para irse a divertir con sus juguetes, pues hambre, era evidente, no tenía mucha.
La poesía mejor, en aquella ocasión, se manifestó intensa y cruda en la sonrisa triunfal de esa criatura.


lunes, 19 de marzo de 2018

Comparto este poema veterano que encontré en mi cajón de guardaditos

Motocicleta y pluma

La emoción de correr sobre dos ruedas
está en el roce fiero
de la brisa en las mejillas,
los párpados, el cuello, las orejas.

Se deslizan las dos ruedas por el pavimento.
También se desliza en el papel mi pluma

y escribe orejas, cuello;
la brisa de un beso en la mejilla,
el roce pendenciero
de mis dedos en dos párpados que vuelan.

Cuál carrera es más apasionante,
me pregunto en ejercicio pleno de ocio:
el viaje del biciclo por la cinta interminable,
su designio inédito;
o el trazo en tono sepia, continua-
mente entrecortado de la pluma.

El destino de la moto es una muerte
aparatosa y prematura.
El destino de la pluma es un viaje hacia la nada
que erosiona la existencia toda.

La emoción de correr sobre una esfera
es el gasto frenético de tinta.

Mas tengo el deber de continuar la vida,
y otras cosas pendientes.
Y, parafraseando a Robert Frost,

millas por correr antes del fin;
muchas millas por correr antes del fin.

lunes, 12 de marzo de 2018

Una reflexión romantiquilla...

Mejor un poema que una laptop
Las máquinas de hoy, llámense computadora, teléfono celular, televisión, reproductor de música o video, impresora, cámara fotográfica, automóvil: todo es caduco al poco rato de comprado. Los programas que hacen trabajar laptops y PC deben refrescarse con periodicidad. Update, upgrade, palabras con que nombramos la necesidad de actualizar y sustituir por la versión más nueva, disfrazan el feroz negocio de la obsolescencia programada. Si no estás al día en ese campo de la electrónica y la mecánica, es como si retrocedieras en el tiempo. Tu conocimiento se limita a la capacidad económica o la inteligencia suficiente para encontrar las novedades en todo, ya se trate de cosas útiles o de objetos sin objeto. En cada actualización, los programas computacionales van saturando la memoria virtual y, más pronto que tarde, habrá necesidad de sustituir nuestro ordenador por otro de mayor capacidad; también los programas y softwares deberán susituirse (upgrade), porque los anteriores no son compatibles con toda la parafernalia electrónica que se va inventando para obligarnos a comprar, comprar y comprar sin fin.
            En contraste, un poema viejo nos pide renovar el cerebro con la relectura. Y parece a propósito pero, en cuanto más nuevo es el poema, menos importa, menos valor acumulado posee. En cambio, alejarse en la línea de los siglos permite encontrar mejores versos y de más calidad. Están al alcance de casi todos, por cierto. Solo hace falta mantenerse informados y buscar. ¿Un poema de Catulo?: “Pueden morir y regresar los soles; / muerta una vez la breve luz, nosotros / dormir debemos una noche eterna”. Tan solo reflexionar en este breve fragmento tiene la fuerza de actualizar nuestras ideas sobre la brevedad de la vida desde el punto de vista que propone el poeta latino. O bien, para mencionar algo más cercano y conocido de todos, esta frase: “Puedo escribir los versos más tristes esta noche. / Escribir, por ejemplo: ‘la noche está estrellada, / y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”. ¿En qué sentido son tristes las palabras de Neruda en este poema? Acaso en la imagen de unas estrellas cuya luz es un temblor en lugar del parpadeo intermitente que solemos atribuirles. Acaso en el color azul y en la inmensa lejanía. Pero estas líneas ligadas con el resto del poema otorgan todo el sentido a la idea de tristeza que anuncian: “Ella me quiso, a veces yo también la quería. / Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos”. Y ya está: la noche, el temblor lejano de los astros, el tiempo verbal del amor y el deseo pretéritos. Todo ello es triste, y mucho, pero nos lo hacen sentir las palabras del poeta. Nos renueva la sensación que alguna vez padecimos por un amor que se acabó. Update, upgrade para las emociones, pero una y otra vez, todas las que hagan falta y a bajo precio. Mejor un poema que una laptop 

viernes, 9 de marzo de 2018

Un poema de Darío


Balada laudatoria
a don Ramón del Valle Inclán
(Rubén Darío)

   Del país del sueño, tinieblas, brillos,
donde crecen plantas, flores extrañas,
entre los escombros de los castillos,
junto a las laderas de las montañas
donde los pastores en sus cabañas
rezan, cuando al fuego dormita el can,
y donde las sombras antiguas van
por cuevas de lobos y de raposas,
ha traído cosas muy misteriosas
Don Ramón María del Valle Inclán.
   Cosas misteriosas, trágicas, raras,
de cuentos oscuros de los antaños,
de amores terribles, crímenes, daños,
como entre vapores de solfataras,
caras sanguinarias, pálidas caras,
gritos ululantes, pena y afán,
infaustos hechizos, aves que van
bajo la amenaza del jerifalte,
dice en versos ricos de oro y esmalte
Don Ramón María del Valle Inclán.
   Sus aprobaciones diera el gran Will
y sus alabanzas el gran Miguel,
a quien ya nos cuenta cuentos de Abril
o poemas llenos de sangre y hiel.
   Para él la palma con el laurel
que en manos de España listos están,
pues mil nobles lenguas diciendo van
que han sido ganados en buena lid
por el otro manco que hay en Madrid:
Don Ramón María del Valle Inclán.


                        ENVÍO

   Señor, que en Galicia tuviste cuna
mis dos manos estas flores te dan,
amadas de Apolo y de la Luna,
cuya sacra influencia siempre nos una,
Don Ramón María del Valle Inclán.

                        IMPROVISACIÓN
A Rodolfo Ramos
   Al amigo que pide una palabra mía           
yo le digo que pida, si pide bien, la luz;
y que, si es católico, que le pida a María
para el despierto hereje limosna de una Cruz.

(Buenos Aires, 1897)

[Me atreví a transcribir este poema por su métrica inusual: las primeras cinco estrofas (antes del "Envío") son endecasílabos acentuados en la 5a. sílaba. Es un esquema llamado "endecasílabo galaico antiguo" y ha tenido muy poco uso en toda la historia de la poesía en español. Nótese la musicalidad tan diferente, casi de conversación, contra la forma más común del endecasílabo, que suele llevar el acento central en 6a.].

lunes, 26 de febrero de 2018

Revista de poesía crítica

Buen día a todos. Había olvidado compartir en este blog (que tan olvidado tengo) el vínculo a esta nueva revista española, Bohemia. Vamos al primer número, también publicado en la plataforma ISUU, mediante click aquí. ¡Disfrútenla!